




Mausoleos, criptas, entierros; no importa la condición social, la gente busca acompañar a los suyos el día en que visitan la vida de nuevo.
Los familiares preparan su equipaje para un viaje de dos días en el que van a acompañar a los que se fueron. Simplemente para pasar una noche más con los que se extrañan.
Todo el año reina la tristeza, pero en día de muertos los cementerios se convierten en espacios de fiesta y convivencia.
Para algunos los panteones son historia, cultura y arte. Para otros es un lugar que simboliza tristeza. Hay tumbas descuidadas, despojadas, enviadas al olvido. Muchas otras son mantenidas porque albergan personajes de la historia, porque sus familares no olvidan.
En los cementerios hay muerte, pero también hay vida. Siempre hay una luz que guía a vivos y muertos entre los pasillos de los cementerios.
Todos sabemos que vamos a morir, pero la muerte nos da risa…

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